Humedad y acústica equilibradas
La transpiración de las plantas y la porosidad de los sustratos añaden una capa de control microclimático, ayudando a mantener el rango de humedad interior recomendado para el confort. Además, el follaje dispersa y absorbe frecuencias, reduciendo reverberaciones molestas en estancias con superficies duras. Este efecto no sustituye un tratamiento acústico completo, pero suaviza picos y hace más cálidas las conversaciones. Combinado con alfombras o cortinas, el jardín vertical crea un paisaje sonoro amable, ideal para leer, trabajar o simplemente estar sin necesitar tanto volumen al reproducir música.